La SAI propone

Uno de los aspectos que quiero impulsar en estos dos años de trabajo como presidente de la SAI es el de la Ciencia, la tecnología y la innovación, lo que se denomina normalmente como CTi. Por esto me atrevo a proponerles que lean estas notas en las cuales señalo asuntos en los cuales considero que la SAI puede jugar un importante papel, con la colaboración y participación activa de sus socios y amigos.

El nacimiento de la SAI ocurrió cuando nuestro país iniciaba una importante etapa de crecimiento económico y tecnológico, especialmente en Medellín y sus vecindades. Se desarrollaban los nuevos sistemas de transporte, comenzaban las primeras empresas de industriales y se comenzaban a respirar aires de urbanismo y de obras públicas. Desde sus comienzos nuestra sociedad se constituyó en faro de inspiración para Antioquia en todo lo que tiene que ver con el cambio positivo, que genere prosperidad y mejores prácticas ciudadanas.

En el desarrollo de las obras de infraestructura, es preciso evitar que: “en algún momento, de alguna manera, alguien cometió un error”. Para ponerlo en la forma más simple: es preciso evitar que se aplique la conocida Ley de Murphy.

Para ello existen toda clase de leyes, decretos, regulaciones, normas, especificaciones, conceptos etc. Sin embargo, se siguen presentando hechos que: ponen en tela de juicio la aplicación de toda la parafernalia que tiene que ver con el rigor y el control con que se deben desarrollar las obras. En un pasado no muy lejano, estarían el colapso de la cubierta de la Piscina Olímpica, las torres de iluminación del Estadio y la cubierta del Palacio de Exposiciones.

En estos momentos se puede asegurar que la presa de Hidroituango, así como las cavernas que alojarán los equipos de generación y transformación de Hidroituango se encuentran en condición estable. Opiniones sobre lo contrario se pueden tener y son respetables, pero los hechos, lo fáctico, se imponen.

La semana pasada la SAI facilitó un espacio afortunado donde su Junta Directiva y algunos invitados especiales tuvimos la oportunidad de asistir a sendas presentaciones técnicas por parte de Integral S.A, la firma de ingeniería diseñadora de Hidroituango y asesora de EPMdurante la construcción de la obra, así como de la gerencia de Hidroituango S.A, la sociedad dueña del proyecto. Con la información recibida, este columnista se siente más seguro para continuar opinando sobre el caso de Hidroituango, orientado ya a analizar la experiencia como lección que pueda servir para enriquecer nuestro conocimiento, análisis de caso que se llama en el lenguaje ingenieril, que pueda servir como lección a las futuras generaciones profesionales: aprendemos principalmente de los errores ajenos, ya que los propios, por un mecanismo psicológico de defensa, tratamos de ocultarlos o minimizarlos.

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